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Fotorreportero(Holguín 1981)

viernes, mayo 12, 2006

Exposición fotográfica: De noche en mi PC

La fotografía siempre fue un pasatiempo caro, de lujo. Más una vez enamorado de ella olvidas todo tipo de gastos y te conformas con so?ar en que algún día podras ver expuestas esas fotos que solo conservas en negativos o digital. Precisamente so?ando con una exposición, a finales del mes de Abril se me ocurrió tomar por asalto el laboratorio de computación de mi Facultad de Comunicación y llenar todos los fondos de pantallas de las computadoras con fotos de noches cubanas. Para la ocasión Leandro Estupi?an, periodista holguinero, escribió lo que vendrían a ser las palabras del catálogo de esta expo títulada: Noche en mi PC. Creo que el texto escrito por el amigo Leo pasa mis instantaneas, o al menos, mi intención y deseo ahora es: que las fotos hagan sentir lo mismo que sintieron sus musas. De noche en mi PC Esta vez la idea de Kaloian (Kaloian Santos Cabrera) no puede ser mejor. Exponer sus fotografías en el laboratorio de computación es una trampa. Un truco, quizás, elaborado por el fotógrafo conociendo que no existe mejor galería dentro de FCOM que el propio laboratorio para las computadoras. Imagínese, siempre abarrotado, siempre disponible a los comentarios. Y algo más: sus fotos estarán en el mismo escritorio de las máquinas, ni siquiera será necesario levantar la vista para buscarlas, para entenderlas. No habrá que pedir permisos al Decano o a Mercy (la operadora del laboratorio) al querer colgarlas en una pared. Mientras usted descargue alguna información, o mientras espera que no sé quién le responda un email desde no sé que lugar, podrá ver las imágenes nocturnas captadas por la mirada perspicaz de Kaloian, y su buena cámara. De noche en mi PC es el nombre escogido para tan original idea. De hecho, se convierte en el primero de los fotógrafos que impone ver su arte. Una imposición que se agradece. No es común ver buenas fotos de la noche en la isla, no solo de La Habana sino de cualquier lugar de ese país, en esos recónditos lugares donde también hay grandes historias que contar a través de un lente fotográfico. Dos patrias tengo yo, decía Martí: Cuba y la noche. Dos patrias parece tener Kaloian: la fotografía y la isla, esta vez vista cuando ya no hay más luz que la de la luna o los faroles. El fotógrafo que otra vez vuelve a presentarse para sus compa?eros de universidad no es más que un trotamundos (o trotacampos) de manera hasta irresponsable. Basta la cámara y algunos amigos para aventurarse a lugares en los que nunca termina perdiéndose: ciudades de irregular relieve, calles solitarias, luces opacas, gentes que se mueve por la tiniebla, el mar. Su fotografía cada vez se va superando a sí misma, se va perfeccionando y ya no solo en técnica, sino en cuanto a la realidad que es capaz de apreciar. A veces su lente anda por la tierra y ve grietas en el suelo; y las construcciones parecen muy grandes porque la perspectiva se trasforma. A veces surgen seres tristes y bucólicos, o alegres y extrovertidos; o perros bucólicos, alegres, extrovertidos y tristes. Agradecerá usted, que visita el laboratorio, esta mirada nocturna a la Cuba de más allá de las ciudades grandes. Podrá ver o imaginar sin esfuerzo, sin preocupaciones porque uno de sus compa?eros coloca la isla al alcance de la mano. Encerrada en mi PC (o en su PC), la noche. Kaloian, cámara en mano, trata de entender este mundo de día o de noche, sin ti o contigo. Y lo más probable es que ya esté dejándonos su propia interpretación del mundo que vamos viviendo todos.